martes, junio 03, 2003

Las pipas de agua

Pues nada, como prometí voy a hablar de esos maravillosos objetos que salen en las ilustraciones detrás del jeque de turno. Para aquellos que no lo sepan, la pipa de agua (o cachimba) se llama así porque el filtro que se usa es precisamente el agua (o whisky, vodka, ron...), situada en la parte inferior. Este curioso y efectivo sistema hace que el humo llegue más fresco a la boca, y también que al fumar la pipa ésta suene como una cafetera. El tabaco, habitualmente muy aromático y húmedo, se situa en la cazoleta de la parte superior, y encima de éste se coloca un carbón especial encendido, encargado de tostar (que no quemar) el tabaco.

Curiosamente, estas pipas suelen tener más éxito entre los no fumadores que entre los que fuman cigarrillos habitualmente, llegando hasta extremos de que aquellos se apoderan de la manguera (tubo de material elástico con boquilla por donde se aspira el humo) y no la sueltan ni a la de tres. Como nota informativa os comento que siempre se debe aspirar y NUNCA se debe soplar, porque entonces el agua de la parte inferior subirá a presión apagando el tabaco, el carbón, y de paso encharcando todo lo de alrededor. Creedme que no es agradable.

Una pipa colocada en el centro de un grupo no demasiado nutrido de personas suele ser protagonista de veladas muy gratificantes, donde la conversación fluye a raudales en el inicio de la misma; conforme pasa el tiempo se va ralentizando paulatinamente hasta alcanzar un ritmo de alrededor 3 - 5 segundos entre frase y frase, merced al influjo relajante de la pipa, influjo relajante que, dicho sea de paso, afecta tanto a los que fuman como a los que no, dado que la cantidad de humo que desprenden las pipas de agua es abundante. Es recomendable que, en caso de saber que vamos a una casa equipada con uno de estos dispositivos, llevemos los avíos indispensables para dormir, porque la fase de apalancamiento que sigue al hecho de fumar dos o tres pipas suele ser terminal.

Algunos avispados lectores habrán adivinado o supuesto que en la parte superior de la pipa se puede poner algo que no sea tabaco. Están en lo cierto. Pero desde aquí, alguien avalado por la experiencia os anima a no exagerar: una combinación de algo ilegal en la parte superior y algo legal, pero alcohólico en la parte inferior es capaz de tumbar a un elefante.

Y por último solamente me queda alabar las dotes decorativas de las pipas de agua, con sus platos, sus colores, y su plata de pésima calidad. Es algo que siempre queda bien en cualquier rincón. Desde aquí os animo a adquirir (o a convencer a que alguien lo haga por vosotros) una pipa de agua. Es algo maravilloso.

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